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Prácticas que llegaron para quedarse

Protocolos sanitarios y de inocuidad son hoy parte integral de la operación de las plantas, para el reguardo de la salud de trabajadores y consumidores

 

Sandra Zumbado Alvarado / prensa@revistacorrugando.com

 

Las repercusiones del COVID-19 en el mundo entero, se han convertido no solamente en un tema de salud, sino también en lecciones para el mundo empresarial e industrial, que ha tenido que modificar sus métodos normales de trabajo y adaptarlos a esta nueva normalidad.

Conforme pasan los meses y se conoce más de las implicaciones de la enfermedad, los diferentes sectores productivos han aprendido a implementar, adaptar y mantener, medidas que han permitido continuar con la operación del negocio, siempre en resguardo de la salud de los colaboradores.

Desde lineamientos relacionados con el lavado de manos, uso de productos para desinfección, protocolo de atención de casos confirmados y organización logística del centro de trabajo, el documento nació como una ayuda para las empresas que requerían seguir operando y muchas de las cuales, no tenían opción de enviar a parte de sus colaboradores a realizar teletrabajo.

Salud y seguridad

Alonso McGregor de Salud y Seguridad Ocupacional de Corrugados Altavista, compartió con Revista Corrugando, cuáles fueron las medidas que tomaron y cuáles los mecanismos para ponerlas en marcha, una vez que se confirmó el primer caso de COVID-19 en Costa Rica.

“Desde que se confirmó el primer caso en el país de COVID-19 y con la puesta en marcha de los distintos protocolos se realizó una junta extraordinaria con los integrantes del comité de emergencias, comité de Salud Ocupacional, encargado de la oficina de Salud Ocupacional, jefaturas y altos mandos de nuestra empresa, desde este momento se puso en marcha la adaptación del protocolo emitido por MEIC, CNE (Comité Nacional de Emergencias), MTSS (Ministerio de Trabajo y Seguro Social) y distintos lineamientos emitidos por el  Ministerio de Salud”, explicó McGregor.

Ya con lo protocolo y los lineamientos en mano, en Corrugados Altavista procedieron a la adaptación para la industria del corrugado y actuando con carácter de urgencia y de cumplimiento obligatorio para todo el personal, al cual se le dio a conocer debidamente, así como a proveedores y clientes.

Poner en marcha los protocolos significó un cambio importante en la labor de la empresa, explicó McGregor, pero se convirtió en un proceso no tan drástico gracias a la colaboración de todos los departamentos, jefaturas y personal, con el menor impacto posible en la producción y con un alto compromiso con la salud de todos los colaboradores.

Retos y nuevas prácticas

La sorpresa generada en el mundo por enfrentarse a una pandemia, no dio tampoco tregua a las organizaciones. Había que pensar y actuar rápido y vencer los temores al cambio y a las nuevas formas de trabajar, con cuidados extra para evitar el COVID-19.

McGregor explicó que, como todo proceso de cambio, al principio la incertidumbre fue parte del proceso, especialmente porque había que buscar la forma de incorporar la mascarilla al equipo de protección personal que se utiliza normalmente en la empresa.

“Nos apoyamos con información visual, digital y charlas diferenciadas, de esa forma todos entendieron la importancia de su uso, también tuvimos un poco de dificultad con respecto al uso de las áreas en común ya que las actividades que se realizaban en estas áreas debieron ser reguladas y mermar el personal en dichas zonas, pero con el pasar de los días el personal se encuentra comprometido con el cumplimiento de los distintos protocolos establecidos por nuestra empresa”, destacó McGregor.

La continua y estricta aplicación de los protocolos a lo interno de Corrugados Altavista, ha dado resultados positivos que se han visto reflejados no solo en la lucha contra el COVID-19, sino también en otras áreas, por lo cual consideran seguirlos aplicando aún cuando ya se haya superado esta crisis.

“Seguiremos implementando el estricto cumplimiento de lavado de manos, ya que es un factor muy importante para cumplir con la inocuidad que nuestros distintos clientes nos exigen, abonado a esto se ha visto mermadas las incapacidades por problemas digestivos, también seguiremos con el plan de desinfección de toda la planta, oficinas y áreas en común para garantizar la eliminación de algún otro patógeno que nos pueda ocasionar algún inconveniente en la salud de nuestros colaboradores”, destacó McGregor.

Parte del éxito de la puesta en marcha de estos procesos ha sido las evaluaciones constantes y la implementación de programas de vigilancia que garanticen el debido cumplimiento de las medidas.