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Perspectivas Económicas Mundiales 2021: lenta recuperación con la incertidumbre a cuestas

Banco Mundial prevé crecimiento económico de 3.7 % en Latinoamérica para 2021, a medida que el coronavirus se controla y regrese la confianza a los mercados

 

Cynthia Briceño Obando / prensa@revistacorrugando.com

 

La actividad económica de Latinoamérica podría crecer un 3.7 % en 2021 a medida que los países flexibilicen las restricciones impuestas para controlar la pandemia de coronavirus, pero “el repunte será muy débil” y en un escenario negativo podría ser incluso menor al 2 %, dijo el Banco Mundial, en un comunicado que circuló en la segunda quincena de ese mes y que corresponde al informe: Perspectivas Económicas Mundiales, de esta organización internacional.

El crecimiento regional será inferior al 4 % previsto a nivel global, principalmente porque América Latina ha sido una de las regiones más golpeadas por el brote de COVID-19, tanto en lo sanitario como en lo económico. En esta línea, el organismo internacional advirtió que el mejor escenario para América Latina se daría si se flexibilizan las restricciones, se estabilizan los precios de los productos básicos y mejoran las condiciones externas. No obstante, en un escenario negativo en el que se retrase la distribución de vacunas con efectos económicos secundarios, el crecimiento podría ser aún menor, del 1.9 %”.

A nivel mundial, la economía se contrajo un 4.3 % en 2020, por lo que al 2021 se hereda un escenario negativo, donde el crecimiento económico global podría limitarse al 1.6 %, según proyecciones de este mismo estudio.

“Los encargados de la formulación de políticas se enfrentan a desafíos enormes”, expresó David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial. Para contrarrestar los efectos de la pandemia, dijo, “es necesario dar un gran impulso a la mejora del entorno empresarial, aumentar la flexibilidad del mercado laboral y de productos, y reforzar la transparencia de la gobernanza”.

País por país

En América Latina, durante los primeros tres trimestres de 2020 el volumen de bienes exportados retrocedió un 8% interanual y el sector del turismo se mantuvo paralizado. Las mujeres y los jóvenes, que son los que más trabajan en la industria hotelera, de restaurantes y en servicios personales, fueron los más afectados por la pérdida de empleo, junto con los hogares de bajos ingresos.

Los países más afectados fueron los del Caribe, cuya economía se sustenta sobre todo por el turismo. Belice, por ejemplo, tuvo una contracción económica del 20.3 %. 

Perú es la economía fue la más golpeada por el 2020, con una caída del 12 % seguida por el derrumbe del 10.6 % en la actividad de Argentina; el 10 % en República Dominicana, y el 9% en México.

Para este año, el Banco Mundial prevé que el mayor crecimiento lo tendrá Perú, con un 7.6 %, seguido por Panamá, con un 5.1 %.

Las economías de Argentina y Colombia registrarían un ascenso de 4.9 % en la actividad, seguidas por República Dominicana, con un 4.8 %, y El Salvador, con 4.6 %.

México crecería un 3.7 % en 2021 y 2. 6% en 2022, mientras que Brasil, que tuvo un retroceso económico de 4.5 % en 2020, volvería a reactivarse a un ritmo del 3 % en este año y del 2.5 % el año próximo, aseguraron los analistas del organismo internacional.

Puntos clave

Asistimos a la charla: “Perspectivas Económicas de América Latina“, impartida por analistas de la firma Moody´s Analitics y en ellas se destacan algunas claves del escenario actual de la economía en este lado de la región,  así como perspectivas de una recuperación en marcha, pero todavía muy condicionada por riesgos externos y debilidades internas disímiles entre país y país.

• El panorama económico de la región presenta riesgos y la actividad podría disminuir por la imposibilidad de contener la pandemia, problemas relacionados con la deuda y el financiamiento externo, las tensiones sociales y daños económicos derivados.

• La recuperación en los niveles de producción pre pandémicos será lenta y desigual, debido al fuerte impacto en el empleo, los altos niveles de informalidad económica, los ahorros limitados y los niveles de ingresos relativamente más bajos en comparación con el resto del mundo.

• La capacidad crediticia presenta una fuerte reducción en toda la región, trayendo como resultado el deterioro de la confianza de los inversionistas.

• Bajar el desempleo también llevará tiempo. La OCDE estimó que en el 2020 el desempleo será de 19,9%, en el 2021 de 19,3% y será hasta el 2022 cuando se logre una baja mayor a 14,6%.

• Los países que dependen más de los servicios intensivos en contacto y los exportadores de petróleo enfrentan recuperaciones más débiles en comparación con las economías lideradas por las manufacturas.

• Los gobiernos deberán enfrentar mayores demandas de gasto público social y seguridad producto del impacto de la pandemia que ha llevado a muchos países a unas mayores tasas de pobreza y desigualdad de ingresos.