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La caja se ha vuelto algo personal

En este momento cuando el mundo espera el regreso de los abrazos, un empaque personalizado que transmita emoción a través de todos los sentidos y que logre llevar al cliente a un lugar feliz, definitivamente hace diferencia

Jason Alvarado Rodríguez / prensa@revistacorrugando.com

 

¿Recuerda usted el olor de su celular nuevo, recién sacado de la caja? Además de entregar información importante, los fabricantes y tiendas en línea cada vez más buscan  presentar su producto envasado como entretenimiento, de manera que el consumidor final inicie su experiencia de interacción con el producto a través de todos sus sentidos.

Por medio de la interacción, se busca una gestión de la marca dirigida hacia los sentidos y emociones. En general, para lograr una mayor recordación, el consumidor debe observar el producto más tiempo de lo normal, interactuar con todos sus sentidos y registrar una experiencia emocional. Así, los empaques alcanzan mayor vida, personalización y diferenciación.

En esta dinámica, la impresión digital marca una diferencia, así lo explica Marcela de Escalante, gerente de imagen e inteligencia de mercado de Sigma Q. “Considero que tiene muchas ventajas, desde la reducción de los tirajes, desperdicios, hasta hacer sentir al cliente parte importante de la marca, se puede llevar al cliente a una experiencia más personalizada. Además dependiendo de la tecnología digital que se utilice se pueden reducir costos de procesos intermedios”.

La impresión digital permite, también, al segmento de las pequeña empresa y emprendedores, agregar valor y factores diferenciadores a sus productos con costos accesibles, según indicó a Corrugando Digital Gloriana Sánchez, gerente de ventas de Corrugados Altavista.

Sánchez, eso sí, indica que la impresión digital aún enfrenta algunos retos, dentro de los que destacó el costo de las máquinas contra la velocidad de impresión, “aún son muy costosas para la productividad que son capaces de dar en una planta comparadas con las flexo, y las tintas que utilizan en muchos casos no son grado alimenticio, por lo que se debe verificar que no haya riesgos de transferencia del empaque al producto final que puedan provocar algún daño a la salud”, explicó. 

Desde el impacto sensorial, hasta la posibilidad de incidir de manera importante en la decisión de compra, así están influyendo los envases y embalajes, especialmente en las ventas en línea, que como es conocido, se ha incrementado de manera significativa en el último año.

“Actualmente los empaques influyen muchísimo en la decisión de compra, por ejemplo, desde hace algunos años en Costa Rica, se viene dando la tendencia reforzada por los supermercados en convertir el corrugado en un empaque de exhibición, por lo que el impacto que tiene su estructura e imagen gráfica es cada día mas importante dentro del punto de venta”, comentó Sánchez. 

Por su lado, de Escalante destacó que el empaque es el primer acercamiento que tiene el cliente con el producto que resguarda, por lo que tanto su diseño estructural como su composición gráfica pueden hacer la diferencia en la decisión de compra. 

“El empaque es como la carta de presentación del producto.  Ahora el cliente hasta puede interactuar con el empaque a través de la tecnología, lo cual puede influir en la decisión de compra” agregó.

Definir el mejor empaque 

El cliente conoce su producto y tiene en mente cómo le gustaría que luzca y que sea recibido, sin embargo, hay aspectos técnicos que deben ser contemplados y en los que su asesoría como productor de envases es fundamental.

Así lo indicó la gerente de imagen e inteligencia de mercado de Sigma Q, Marcela de Escalante, cuando enfatiza en la necesidad de conocer el producto, analizarlo, ver hacia dónde irá dirigido y con base en eso iniciar la definición del empaque.

“Se debe proponer el tipo de material adecuado para resguardar el producto y también de aquí la importancia de proponer uno que sea maquinable tanto para nuestro proceso como para el proceso del cliente. Creo también conveniente que el cliente nos permita trabajar de la mano con su agencia de diseño, para poder ofrecer estructuras viables, ya que muchas veces los diseñadores crean pero no conocen la complicación de reproducirlo ya en un proceso productivo”, recomienda de Escalante.

El desempaque o mejor conocido como “unboxing” destaca justamente la experiencia del cliente con el envase más allá del producto en sí. Millones de videos en plataformas como YouTube, Instagram y Tik Tok ponen de protagonistas a los envases y embalajes, una gran oportunidad para orientar a su cliente para prestar mayor atención y cuidar cada detalle en la selección del empaque.   

En este sentido, además de los aspectos técnicos de producción y diseño, Gloriana Sánchez de Corrugados Altavista destaca la relevancia de conocer el mercado meta, “es posible que para segmentos de población jóvenes una estructura de una caja poco convencional tenga un efecto “wow”, mientras que para segmentos de población más tradicionales se convierta en un reto desagradable intentar abrir una caja complicada y mas bien lo que buscan es que la caja se abra fácilmente”.

Para aprovechar el efecto del “unboxing”, de Escalante recomienda agregar efectos sensoriales en el empaque, como tacto u olor, ya que lo gráfico es tácito, y por lo tanto se asume como algo que ya debe ir incluido.