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Transformación para la Inclusión

Carlina Toledo / Autor

Directora de Comunicaciones para las Américas de Smurfit Kappa

 

Carlina Toledo, es miembro y miembro del Comité de Género de Smurfit Kappa GroupEn 2018, un profesor de Harvard y uno de Stanford realizaron una convocatoria para que expertos en políticas contra discriminación respondieran una pregunta sencilla: ¿qué funciona para promover la inclusión de género?.

Uno de los expertos resaltó la importancia de invitar a los líderes de las compañías a colaborar en el diseño de programas de inclusión y equidad, para que se generen iniciativas “más sostenibles y duraderas”[1]. Me aventuro a decir que para el éxito de este tipo de políticas no solo es crucial que los líderes estén involucrados, sino que además se encarguen de promoverlas a través del ejemplo.

Parece evidente, pero muchas organizaciones olvidan que un ambiente inclusivo solo puede alcanzarse con una cultura organizacional -promovida por los líderes- que promueva el camino hacia la transformación; con personas que escuchen, sean abiertas, pregunten, respeten, aprecien y estén dispuestas a aprender todos los días.

Una evidencia de que las compañías avanzan en la inclusión es que las mujeres sintamos que las barreras que impiden nuestro desarrollo sean vistas y se actúe para eliminarlas, que nuestra voz sea escuchada, reconocida y valorada, y que en todos los espacios de la organización sintamos la confianza para poder expresarnos.

Por supuesto, generar un ambiente verdaderamente equitativo, en el que las mujeres puedan usar su voz y sus colegas hombres se conviertan en aliados, no es una tarea sencilla. De hecho, el 81% de las organizaciones de todo el mundo subrayan la necesidad de mejorar la diversidad y la inclusión, pero solo el 42% tiene una estrategia clara para lograrlo.[2]

Por este motivo, los programas que buscan cambios culturales y organizacionales no solo deben estar impulsados por líderes comprometidos, también deben acompañarse de metas y planes claros, realistas y ambiciosos.

En equidad de género, es importante tener mediciones, pero es todavía más importante saber cuáles son las barreras existentes para que las mujeres se desarrollen profesional y personalmente, y tener un plan claro para que esas barreras dejen de existir. Esas barreras pueden estar en las áreas de reclutamiento, en el ambiente de trabajo y hasta en la misma infraestructura física de las áreas de trabajo.

Muchas compañías ya están haciendo la tarea y se han propuesto celebrar los triunfos y todo lo positivo que traen las mujeres a los negocios y la sociedad con su visión y sus puntos de vista.

Reconocer este progreso es importante, pero resulta aún más valioso aprovechar esos momentos para reconocer lo que funciona, revisar lo que nos hace falta y comprometernos con resultados claros.

Como parte de la campaña global #ChooseToChallenge de la ONU para celebrar en 2021 el Día Internacional de la Mujer, podemos continuar retando los estereotipos de género y el trabajo que tenemos por delante para garantizar la verdadera inclusión. Desde las organizaciones, podremos hacerlo con líderes que den ejemplo, programas que promuevan una cultura transformadora centrada en escuchar y respetar al otro, metas ambiciosas y la conciencia de que tenemos todavía mucho por aprender y recorrer en este aspecto.

[1] Pedulla, D. (2020). Diversity and Inclusion Efforts That Really Work. Harvard Business Review. Disponible en: https://hbr.org/2020/05/diversity-and-inclusion-efforts-that-really-work

[2] Equidad laboral en LATAM 2020. (s. f.). MERCER. Recuperado 9 de marzo de 2021, de https://www.latam.mercer.com/our-thinking/when-women-thrive/mujeres-en-america-latina.html