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Economía circular y consumidores más responsables

La industria de empaques está convocada a comprometerse con procesos con el desarrollo de tecnología y nuevos productos que contribuyan al ambiente y eduquen al consumidor

Fotografía: Shutterstock

 

Sandra Zumbado Alvarado / prensa@revistacorrugando.com

 

Modificar las pautas de producción y consumo, ese es el llamado actual para la industria, con el fin de dejar una huella menos sensible en el ambiente y enfocarnos en nuevas técnicas que aporten calidad, pero también, uso más apropiado de los recursos.

Y ¿por qué debemos de volver los ojos hacia estos planes?, la respuesta es sencilla. Todos son parte del mercado global, cada día los requerimientos de fabricación exigen tomar más medidas que protejan el ambiente y educan al consumidor, para que sea más exigente en esa área y califique a sus proveedores de servicios, de acuerdo con el cuidado que ponga en todos y cada uno de los ciclos de vida del producto.

En marzo de 2020, el vicepresidente ejecutivo responsable del Pacto Verde Europeo, Frans Timmermans, destacó la importancia de reforzar la competitividad económica, poniendo en acción un modelo circular. 

“Nuestra economía sigue siendo casi enteramente lineal, ya que solo el 12 por ciento de los materiales y recursos secundarios vuelve a entrar en la economía. Muchos productos se rompen con demasiada facilidad, no se pueden reutilizar, reparar ni reciclar, o están fabricados para un solo uso. Existe un enorme potencial que pueden aprovechar tanto las empresas como los consumidores, que buscar escoger opciones sostenibles en beneficio suyo y del medio ambiente”, destacó Timmermans.

Llamado al sector de envase y embalaje

Fotografía: www.itene.com El sector está convocado a comprometerse aún más en procesos más limpios, en el desarrollo de tecnología que contribuya a conseguir estos objetivos y permita insertar en la cadena del negocio, más y mejores soluciones, que van desde la reducción en el uso de materiales hasta la mayor reutilización de los diferentes productos y mejores procesos de reciclaje.

En el artículo “El packaging y la distribución adaptan sus productos y procesos a la economía circular de ITENE, un centro tecnológico de investigación dedicado a la producción de información y promoción de la sostenibilidad en los ámbitos del envase y embalaje, logística, transporte y movilidad, se destaca que el conocimiento tecnológico, generado y aplicado a través de la I+D y la asistencia técnica, facilita a toda la cadena de valor del packaging y la distribución la implementación de mejoras para contribuir a la sostenibilidad ambiental.

Dentro de los ejemplos que citan como esfuerzos por ofrecer mejores alternativas está el proyecto europeo PULPACKTION, el cual, según explican, está desarrollando un envase de características 100% biodegradable y compostable para ser usado en productos de V gama, para comidas preparadas y electrónicos. También destacan BIOSMART, para producir bandejas para productos de alimentación basadas en polímeros naturales como el ácido poliláctico (un plástico biodegradable) y que mantienen las mismas propiedades que las fabricadas con plásticos convencionales.

Cartón y Eco diseño

Otras áreas de trabajo en el ámbito de la sostenibilidad son el análisis de la huella de carbono de productos y procesos, y una de las aplicaciones de este análisis es el ecodiseño de envases y embalajes, que tiene en cuenta todo el ciclo de vida de un producto, desde la extracción de materias primas hasta el fin de vida del envase cuando se convierte en residuo.

De acuerdo con el ingeniero Orlando Hernández, del Centro de Innovación para el Trabajo en Costa Rica, el sector corrugador tiene un área de implementación de este tipo de medidas bastante amplia, gracias a la flexibilidad de los materiales que involucran en los procesos de fabricación.

Hernández destacó también que este tipo de iniciativas promovidas por la economía circular, deben de mezclar la rentabilidad con la tecnología y los buenos propósitos, de manera que las empresas se comprometan realmente en estos procesos, sin perjuicios económicos.

Gráfico de: www.ecolec.es

“Desde la academia, siempre procuramos educar a nuestros profesionales en que sean abiertos, cuestionen los procesos y se pregunten siempre qué se puede mejorar. El trabajo de los profesionales es buscar siempre que la empresa funcione mejor. Podemos usar menos energía, contaminar menos, generar más utilidades, son ideas que les planteamos para su ejercicio profesional”, comentó Hernández.

Y qué tanto le interesa al consumidor este tipo de propuestas o iniciativas. Pues un estudio realizado en Costa Rica por la empresa Eco Market Research reveló los siguientes datos:

  • 60% ha dejado de comprar algún producto por considerarlo contaminante. En este sentido, las industrias pueden presentar diferentes niveles de riesgo, desde el abandono del producto, la sustitución por opciones eco-amigables o la reducción del consumo o uso de determinado producto.
  • 38% ha solicitado a empresas que realicen cambios en sus políticas ambientales.
  • 60% considera que las empresas y el gobierno son los principales responsables de dar soluciones al problema ambiental.
  • 82% cree que la situación del cambio climático está empeorando, principalmente debido a la falta de acciones efectivas.
  • Las principales acciones que realizan son reducir el consumo de energía eléctrica y agua y el uso de bolsas reutilizables, las cuales son reportadas por más del 80% de las personas.

“El estudio mostró a una población con un buen nivel de compromiso con el medio ambiente, que demanda a las empresas y al gobierno que actúen de la misma manera. Los costarricenses están dispuestos a alzar la voz por el medio ambiente y exigen cambios tangibles; hoy, buscan activamente involucrar a otros en esta vía”, indicó Virginia Marchena, gerente de investigación de Eco Market Research, a inicios de 2020 cuando fue presentado el estudio.